Agresiones contra Periodistas: asesinatos, desapariciones, atentados y amenazas
“2006 fue uno de los periodos con mayores golpes, agravios y atentados contra el periodismo mexicano en los últimos años.” Según Informe Buendía 2007, las agresiones contra periodistas han ido en aumento desde 2003, cuando se registraron 76 casos, la cifra creció en 2004 y se mantuvo en 2005; en 2006 los golpes se multiplicaron para sumar 131 incidentes.
El CEPET, el cual trabaja por un mejor periodismo en México, en su informe 2007 habla sobre la libertad de expresión y las agresiones contra periodistas y medios de comunicación.
Esta investigación compiló 72 casos de agresiones contra la libertad de expresión, mientras que la comisión nacional de derechos humanos registró 77.
Habla de que estas agresiones se dan por parte de quienes se encuentran dentro de los “poderes paralelos”, que son los carteles del narco, bandas de secuestradores, traficantes de armas, comerciantes ilegales, paramilitares y guerrillas entre otros grupos delictivos y grupos empresariales, sindicales, asociaciones y grupos religiosos.
Estos grupos de poderes paralelos pueden ser legales o ilegales, y el crimen organizado según este informe esta presente en tres de cada diez agresiones contra periodistas.
“La delincuencia organizada es responsable de la muerte de dos reporteros. Un tercero, Gerardo García Pimentel, fue ejecutado al estilo del narcotráfico”.
Lo anterior citado del “CEPET” muestra tres ejemplos de agresiones contra la libertad de expresión que terminaron en la muerte de tres trabajadores de la información.
Esta publicación también muestra estadísticas, gráficas por medio y por estado de las agresiones registradas contra la libertad de expresión.
Resulta ser que hay un grupo de reporteros que fueron golpeados con tablas en el cuerpo, se les llama los “tableados”. A estos reporteros se les llevaba a un lugar deshabitado para golpearlos con tablas.
Esto sucedió en Tamaulipas, donde los periodistas temían que la violencia llegara a ese estado como lo que se veía en Tijuana y hoy en día también en Nogales y otras ciudades del estado de Sonora.
Entre otros temas también trata de la necesaria “autocensura” al saberse el periodista dentro de un ambiente político y social inseguro, donde puede recibir todo tipo de amenazas y agresiones, hasta terminar en su desaparición o muerte. Los periodistas hoy enfrentan el dilema de informar o autoprotegerse. “El periodismo de investigación ya no está de moda en Nuevo Laredo. Sí somos rehenes de la autocensura y es peor que la censura”, admite el directivo de un diario en Tamaulipas. Esta línea se ha extendido a otras regiones del país como Sonora, Michoacán, Guerrero, Veracruz, entre otras.
Este tipos de percances como son asesinatos y atentados a medios han impactado a las redacciones de los diarios sobre todo locales, que han asumido como línea editorial el dejar de difundir temas de narcotráfico.
PUNTOS CLAVE DE PREVENCIÔN.
2.- No decir nombres de más y no publicar información basada en rumores.
3.- Buscar el apoyo y consejo del medio en el cual se publica la información y buscar que se hagan valer sus derechos como trabajador y periodista.
4.- En caso de recibir agresiones, guardar la calma y observar bien el lugar, si es por teléfono grabar la conversación o escribir lo que se hablo.
5.- No autocensurarse pero si cuidar la información que se publicara.
6.- No sea un periodista pagado por la delincuencia o “poder paralelo”.
7.- Tampoco sea un periodista comprometido con algún interés político o partidista.
8.- Ante una agresión por parte de algún funcionario, o político, no le siga la corriente y retírese. No responda a su agresión con otra agresión.
9.- Recuerde que el que calla otorga, no presione de mas a su entrevistado, si este prefiere callar una información déjelo, es su derecho. El silencio ante ciertas preguntas también es información.
10.- Cuando valla a encontrarse con alguna fuente en algún lugar asegúrese de que es seguro y de que esta fuente es real y no se enfrenta a una posible amenaza.




Fuente: Informe Buendía 2007, Informe CEPET 2007